Braquioplastia

La Braquioplastia o lifting braquial es la técnica quirúrgica encaminada a mejorar el aspecto de las extremidades superiores mediante resección del exceso dermograso de cara interna de ambos brazos. Lo que pretendemos con esta cirugía es conseguir unos brazos estilizados y armónicos con el cuerpo.

 

¿Quién es el candidato ideal para esta la braquioplastia o lifting de brazos?

Si has sufrido grandes pérdidas de peso como consecuencia de dieta o tras cirugía de By-pass gástrico y tu estado de salud es bueno, deberías considerarlo.

El candidato ideal para someterse a una “Braquioplastia” es aquel hombre o mujer con exceso de piel en la cara interna de brazos, preferentemente sano y con peso estable.

¿Qué aspectos evaluará mi cirujano?

Durante la consulta inicial, se evaluará tu estado de salud, la calidad y cantidad de grasa acumulada en la zona y la flaccidez de la piel. No olvides mencionar si eres fumador o si estás tomando alguna medicación. Debes exponer tus expectativas de manera sincera y franca para que tu cirujano te muestre las alternativas disponibles a tu problema. También te informaremos de la preparación para la cirugía; si fumas  es importante que lo dejes antes de la cirugía por lo menos dos semanas antes porque dificulta la cicatrización.

¿Qué anestesia se utiliza?

Casi siempre se puede realizar bajo anestesia local y sedación sin ingreso. La cirugía debe realizarse en quirófano con o sin ingreso.

¿En qué consiste la cirugía?

Existen dos tipos Braquioplastia.

  1. Braquioplastia simple: Indicada en paciente jóvenes, cuya laxitud cutánea queda circunscrita solo a la cara interna de brazos.
  2. Braquioplastia con extensión axilar y torácica: Para aquellos casos de pacientes de más edad, que no solo presentan “brazo en péndulo”, sino que además el exceso de piel se prolonga hacia la zona submamaria y torácica.

Las cicatrices irán mejorando con el transcurso del tiempo, no obstante, en algunos casos es preciso realizar un retoque de cicatriz con anestesia local. Más que en ninguna otra intervención de Cirugía Estética vale la frase: “el cirujano hace la sutura y el paciente la cicatriz”.

¿Qué riesgos existen?

Como posibles, aunque raras complicaciones, cabe mencionar la pérdida de vitalidad de la piel  (necrosis), seromas y/o hematomas que requieran evacuación.

¿Cuándo puedo volver tener una vida normal?

Después de la operación es importante  llevar una prenda de presión sobre la zona operada ( unas mangas elásticas)  por un periodo de 15- 20 días.

Durante los primeros días puedes notar algunas molestias o dolor que se controla con medicación.

Basta con 7 días para volver al trabajo con normalidad. No obstante, los ejercicios fuertes deben evitarse hasta que uno se sienta cómodo. Las cicatrices durante los primeros 3 a 6 meses son notorias, de color rojo-vinoso, por tanto tendrás que esperar entre 9 meses y 1 año para que la cicatriz se aplane y aclare. No obstante las cicatrices no desaparecerán nunca.